Esas mensajeras químicas que trabajan sin descanso para nosotras, recibiendo constantemente órdenes de nuestro cerebro para que vayan corriendo a trasmitirlas a nuestro cuerpo y así cada uno hace su cometido y funciona a la perfección.

Gracias a ellas, somos capaces de funcionar. Son tan importantes y necesarias, que debemos de estarles realmente agradecidas por todo el trabajo que realizan para que nosotras estemos sanas.

Hay muchísimas hormonas y cada una tiene su función.

Entre las muchas que hay vamos a citar:

Melatonina- Se encarga de ayudarnos a conciliar el sueño

Serotonina- Nos ayuda a controlar el humor, el apetito y el sueño

Adrenalina- Aumenta el ritmo cardiaco y hace que respondamos a situaciones de peligro o huida.

Ghrelina_ Estimula el apetito y la secreción de la hormona del crecimiento.

Insulina- Estimula la entrada de glucosa de la sangre a las células.

Leptina- Disminuye el apetito y aumenta el metabolismo

Tiroides- Imprescindibles para el buen funcionamiento de todos los órganos.

Y solo son unas pocas, así que sabiendo la importancia que tienen y todo lo que hacen por nuestro cuerpo, nos toca ser agradecidas y ayudarlas con una serie de hábitos para que les cueste menos trabajar y cumplan mejor su función.

¿Crees que es difícil ayudarlas? ¡Pues no!

Te va a encantar como podemos hacerlo…ni te lo imaginas. Con cuidarnos y mimarnos ya las estamos ayudando.

Vamos a echarles una mano, ¿os parece?

  • Dormir al menos 7 horas.
  • A veces resulta imposible, entre unas cosas y otras si dormimos 5 o 6, encima nos damos con un canto en los dientes.
  • Sigamos una rutina, vamos a acostarnos cada día a la misma hora, tengamos la habitación bien ventilada y a poder ser a una temperatura de no más de 20 grados y eso nos ayudará a dormir mejor y a regular nuestra función hormonal.
  • Los plásticos.

Procuremos evitar en la mayor medida posible los plásticos y envases de lata. Sueltan sustancias que ingerimos y nos provocan desequilibrios en nuestro organismo.

  • El azúcar y las harinas refinadas.

Son dos de los grandes venenos blancos y lo único que producen son enfermedades.

El azúcar es acidificante y ataca a nuestro sistema inmunológico y la harina eleva el nivel de azúcar en la sangre y al no eliminarlo se convierte en grasa.

  • El alcohol

Además de ser perjudicial para nuestra salud, altera el transporte de hormonas y desequilibra los mecanismos de regulación.

Hace que aumente el nivel de cortisol y que disminuya la testosterona.

  • El estrés.

Cuando nuestro nivel de estrés es continuado la adrenalina y el cortisol aumentan respectivamente la frecuencia cardiaca y el nivel de azúcar en sangre y si vivimos en constante estrés, puede provocarnos algunas enfermedades.

Aprendamos a relajarnos, a delegar (que a veces nos creemos super woman), a practicar la meditación, a tomarnos las cosas con más calma, le damos mil vueltas antes de que pasen y a lo mejor cuando pasan, no eran para tanto, pero mientras nosotras no dejamos de removerlo y de estresarnos.

  • Practiquemos deporte

Al practicar deporte activamos diferentes hormonas que son las responsables del bienestar que sentimos al practicarlo, nos baja el nivel de estrés y de ansiedad.

Además de fortalecer los músculos, nos ayuda a adelgazar y a tener más tersa la piel.

  • Llevemos una alimentación sana.

Si cuidamos nuestra alimentación con alimentos vivos, naturales y sanos, nuestras hormonas nos lo agradecerán y no tendremos desequilibrios.

YO YA LAS ESTOY AYUDANDO Y LO VOY NOTANDO.

¿Te animas?

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