La suma de kilos de más durante esta etapa, puede llevarnos a padecer más fácilmente algunas enfermedades, por ello es fundamental no coger kilos o bajarlos para proteger nuestra salud y también para vernos mejor físicamente.

 

Durante toda nuestra vida, hemos de cuidar nuestra alimentación y también el practicar deporte para mantenernos ágiles y sanas, pero sobre todo durante esta etapa, es fundamental que lo cuidemos mucho para  que nuestros huesos estén más fuertes y nuestro peso se mantenga a raya, porque cada vez nos cuesta más perderlo.

 

 Y ello es debido sobre todo, a la disminución de las hormonas femeninas, que nuestro apetito aumenta y eso implica que sea más fácil coger algún kilo de más y éstos se suelen quedar durante esta etapa sobre todo en la zona abdominal.  Nuestro metabolismo se va volviendo más lento y el cuerpo  cada vez va necesitando menos energía de la que usaba antes y nuestros músculos van perdiendo elasticidad y firmeza.

 

El cambio de peso, se suele  notar más en mujeres sedentarias, que no practican ejercicio o se mueven poco,  y eso hace que la grasa se vaya distribuyendo cada vez más y  que les cueste mucho más perder esos kilos que se han ido quedando ahí.

 

 

Entonces, por mucha dieta que se haga no será efectiva sino va acompañada de una serie de cambio de hábitos en el día a día, y además esas dietas , normalmente ,suelen causar efecto rebote, por lo que es muy importante adaptar nuestra alimentación y hábitos para evitarlo.

 

 

Puede ayudarnos a no coger esos kilos de más .

 

 

✔️ Aumentando el consumo de frutas y verduras. Aprovechando sobre todo las de temporada que están en su punto de maduración  y podemos beneficiarnos de todos sus nutrientes.

 

✔️ Reduciendo el consumo de carnes rojas.

 

 

✔️ Tomando cereales y granos integrales. 

 

✔️ Aumentando el consumo de legumbres, frutos secos y semillas.

 

 

✔️ Olvidándonos de los venenos blancos como el azúcar (que es un ladrón de calcio de nuestros huesos), la harina refinada (de la que ya queda poco del grano original y es casi todo almidón), el arroz refinado (le quitan la capa externa y el germen y su uso continuado aumenta el nivel de glucosa en la sangre), la sal refinada (que su consumo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares) y la leche de vaca (que al pasteurizarla a tan altas temperaturas se destruye la fosfatasa y es esencial para la absorción de calcio).

 

 

✔️ Practicando ejercicio de manera habitual. La práctica de ejercicio nos va a ayudar a disminuir la ansiedad por la comida y va a contribuir al pérdida de peso, así como a la movilización de la grasa corporal. Y por si fuera poco, nos ayudará a ayudar a descansar mejor, a disminuir el estrés y nuestra salud cardiovascular nos lo va a agradecer.

 

 

✔️ Realizando pequeños cambios en nuestra alimentación para que poco a poco empecemos a llevar un estilo de vida más saludable. Intentar hacer 5 comidas y beber mucha agua para mantener la hidratación.

 

Parecen muchas cosas, pero estoy segura de que muchas de ellas ya las estás haciendo y como ya sabemos, cambiar hábitos requiere su tiempo y hemos de ir poco a poco.

Un abrazo.

Carmen

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